jueves, octubre 22

La arquitectura que vino de las estrellas 

0

Arcos, columnas, pasillos de mármol, texturas de adobe y de cantera; murales que cuentan historias de dioses, ángeles y humanos entre flores, enredaderas y balas. Es fácil dejarse llevar por estos y los muchos otros detalles arquitectónicos y gráficos en los edificios y muros de Oaxaca. Sin embargo, la arquitectura oaxaqueña mesoamericana originaria* parece tan indescifrable, tan lejos de nuestra vida cotidiana, que visitar sus sitios más representativos se ha vuelto una simple parada en la ruta de la selfie.

En estos sitios, cada ángulo, pintura y sepulcro está determinado por un profundo entendimiento de las estrellas y de su relación con el mundo material y espiritual. Sin contar con las herramientas tecnológicas que tenemos hoy, las culturas oaxaqueñas –zapoteca, mixteca y mixe, por nombrar algunas- y otras civilizaciones mesoamericanas no solo crearon mecanismos y sistemas precisos para predecir el clima o para elaborar calendarios de cultivo, también diseñaron espacios armónicos alineados con los movimientos del sol y de los planetas.

Un ejemplo de dicha sincronización cósmica se puede ver en el “paso cenital del sol” que aparece cada año al interior de uno de los edificios de Monte Albán entre el 7 y el 15 de mayo. Esta fuente vertical de luz marca el cénit del sol sobre los valles centrales de Oaxaca.  Y aunque desde nuestro enfoque moderno quizá nunca podamos entender el significado real de este efecto, no hace falta decir que para lograrlo se necesitó de una ejecución impecable de conocimientos de ingeniería, astronomía y arquitectura.

Dainzu – Lindsey Dalthorp

Oaxaca Cosmopolita

 También conocida como Lula’a en zapoteco y Ñundua en mixteco, Oaxaca parece haber sido una ciudad muy diversa desde el inicio. Esto se puede apreciar en los diferentes detalles arquitectónicos de sus ciudades antiguas. Tal es el caso de las ciudades de Mitla, Monte Albán y Atzompa, donde algunos edificios emulan la arquitectura de la mística Teotihuacán, lo que sugiere que la inspiración cósmica que distingue a las construcciones del centro de Mesoamérica llegó hasta estas latitudes.

La historia de la arquitectura y la cultura oaxaqueña es la historia de muchas ciudades, pues es muy difícil encontrar respuestas absolutas sobre cuáles culturas construyeron qué y cuándo. Todos los edificios antiguos son el resultado de varios éxodos, ideologías, innovaciones tecnológicas e intercambios culturales; son capas de historia grabada en piedra que vale la pena explorar.

Muy “mainstream” y no tanto…

Aunque casi todas las guías turísticas señalan a Monte Albán y a Mitla como LOS sitios arqueológicos más importantes de Oaxaca, lo cierto es que hay mucho más que eso.  Si bien estas dos ciudades son las más estudiadas, visitadas y mejor conservadas de todas las que hay en los valles centrales, esto no quiere decir que sean las únicas ni las más bellas.

Si en verdad queremos comprender el nivel de sofisticación que alcanzaron las culturas oaxaqueñas y mesoamericanas, tendremos que ampliar nuestros horizontes y las rutas de nuestros mapas. Además de Mitla y Monte Albán, existen por lo menos cinco ciudades antiguas que te quitarán el aliento. Más allá de sus formas complejas, sus grecas y fachadas, estos sitios se encuentran ubicados en puntos donde la energía cósmica se desborda; donde la fuerza del sol y el viento despiertan los sentidos.

La siguiente lista incluye las ciudades antiguas de Oaxaca más mainstream y las no tan populares, ordenadas cronológicamente. Cabe señalar que aunque la cronología que sirvió de referencia no es concluyente, sirve para dar una perspectiva del orden en que estas ciudades se construyeron y estuvieron activas.

Dainzu – Lindsey Dalthorp

Dainzu – Lindsey Dalthorp

Dainzu – Lindsey Dalthorp

San José Mogote: Localizada en el valle de Etla, es una de las ciudades más antiguas si no es que “la más”. Los estudios señalan que fue construida por los mismos zapotecas que posteriormente fundaron Monte Albán. Aquí se sembró la semilla.

Dainzú: Ubicada cerca del valle de Tlacolula, también es una de las ciudades más antiguas. Actualmente se encuentra casi abandonada, y aunque está más o menos cerca de la carretera parece haber sido construida dentro de una burbuja aislada del ruido y la modernidad.

Monte Albán: Espacios abiertos, edificios imponentes, punto desde donde se aprecia el cénit. ¿Qué más se puede decir de esta ciudad que no se haya dicho ya? Metrópolis entre las polis.

Monte Albán – Lindsey Dalthorp

Atzompa: “Nuevecita”, en el sentido que se descubrió recientemente. Sus tres juegos de pelota sugieren que se trataba de un centro ceremonial. La vibra festiva que la rodea es difícil de ignorar.

Lambityeco: Un sitio pequeño pero impresionante. Sus edificios cuentan con tumbas y mascarones muy particulares. Algunos estudios sugieren que fue ahí donde se construyó el primer temazcal. También se dice que era un lugar donde se cosechaba y vendía sal, por lo que no es de extrañar que el mercado de Tlacolula se haya ubicado tan cerca.   

Yagul: Gracias a su posición vigilante por naturaleza, este lugar de alturas vertiginosas y miradores inolvidables está rodeado de cuevas y petroglifos. Sin duda se trata de una de las ciudades antiguas más impresionantes de los valles centrales. Respira el aire fresco y disfruta el silencio.

Zaachila – Rebecca Bailey

Zaachila: Ubicada en el valle de Zaachila, la importancia cultural de esta ciudad fue incluso registrada por los primeros sacerdotes españoles. La nobleza que ahí residía la convirtió en el símbolo de la unión de dos grandes estirpes: la zapoteca y la mixteca.

Mitla: Lugar donde descansan los muertos. Sus edificios otrora pintados con grana cochinilla están coronados por grecas místicas, mientras que tumbas cruciformes (no católicas) habitan el subsuelo. Irónicamente, una iglesia barroca se levanta sobre parte de las ruinas de este lugar.

*NOTA: La palabra prehispánica se ha omitido intencionalmente en este artículo. Aunque este tema abre toda una discusión que no se tratará aquí, considero que dicho término infiere de manera inconsciente –o quizás también conscientemente- que la invasión española marca el único punto de inicio en la historia de Oaxaca, México y América Latina.

Monte Albán – Lindsey Dalthorp

Monte Albán – Lindsey Dalthorp

Monte Albán – Lindsey Dalthorp

Este artículo fue publicado originalmente en el volumen 4 de nuestra revista en enero de 2019.

Share.

About Author

Leave A Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!
X